KÉFIR DE LECHE » Preparación, propiedades y beneficios

Conoce cómo hacer yogurt completamente natural y en casa con el Kéfir de Leche la sepa fermentiva del Cáucaso. Come delicioso y natural. Prepara natillas, helados y yogures con estos microorganismos de apariencia peculiar. Además disfruta de las varias propiedades que el kéfir y la leche tienen para ti.

 ¿Qué es el kéfir de leche?

 El kéfir de leche o simplemente kéfir entra la categoría de los alimentos probióticos. Es un hongo, levadura o cepa microbiana fermentaria. Se presenta en forma granulada y ha venido siendo utilizado, desde mucho tiempo atrás ya, para hacer bebidas lácteas fermentadas. Igualmente, a este producto se le conoce con el nombre de kéfir. La flora microbiana presente son: la bacteria Lactobacillus acidophilus y la levadura Kluyveromyces marxianus.

Características generales

Hay varias curiosidades con respecto al Kéfir de leche. Puedes elegir profundizar un poco, o bien aquí, te presentamos las más resaltantes.

Apariencia 

El Kéfir, en estado aditivo, se presenta como cristales con un aspecto similar a un pedazo de coliflor. De densidad blanda, más bien gelatinosa.

Nombres

Dependiendo de la zona en que se encuentre, el kéfir es llamado de distintas maneras. Puede ser llamado: Búlgaros de leche, yogur búlgaro, leche kefirada, yogur de pajaritos, pajaritos de leche, (en Chile o México por ejemplo). 

Otros nombres que recibe son: tibicos, tibicos de leche, (por la creencia de provenir de Tíbet, región asiática). Los musulmanes antiguos los llamaban granos del profeta. Ello por la leyenda que dice que estos fueron entregados al hombre de la mano de Mahoma como regalo. Todas estas denominaciones son aceptadas pero la más común es simplemente “kéfir”.

Usos

La versatilidad del kéfir es una de sus mejores características. El líquido que se obtiene de la preparación con la leche (la leche kefirada), es una bebida alcohólica. Esta posee un grado de alcohol de bajo a medio y un efecto carbonatado.

De ella pueden producirse variaciones. Para endulzarla, se puede añadir azúcar, miel y hasta canela para especiar un poco y hace un poche genial. Otro de los productos convencionales del kéfir, es el yogurt. Este se logra añadiendo más cantidad de grano de la sepa que leche.

Existen numerosas recetas que usan la leche kefirada para hacer natas, quesos crema, quesos sólidos o incluso aderezos para ensaladas.

Propiedades del Kéfir de leche

Cuenta con un valor nutricional bastante amplio. El kéfir es rico en minerales, como calcio, magnesio y fósforo. Cuenta con vitaminas B1, B5, B9 y B12, biotina y vitamina K. Aporta aminoácidos esenciales, como el triptófano y proteínas de fácil digestión.

Por ser un probiótico refuerza la flora intestinal natural. Facilita la digestión y elimina problemas de estreñimiento. Posee propiedades antioxidantes por lo que fortalece el sistema autoinmune del cuerpo. Limpia el organismo de sales y toxinas, productos de la contaminación y bebidas alcohólicas y vicios por su efecto laxante. En Rusia es utilizado como un efectivo tratamiento para la resaca.

¿Cómo se prepara el kéfir de leche?

 Los nódulos de kéfir se introducen en una botella de cristal junto con la leche (de preferencia entera) a temperatura ambiente. En las proporciones de 60 gramos de kefir por litro de leche. Cierra con una tapa o pañuelo preferentemente pero de forma hermética (puedes ajustarlo con un cordón). Durante la fermentación se produce gas que escapará por los poros del pañuelo, lo que no ocurría con una tapa sólida.

La sustancia ha de estar por unas 12 a 36 horas (dependiendo de la consistencia que deseas) en reposo. Debes remover cada 8 horas para conseguir un producto homogéneo. Al final, se cuela el kéfir de leche resultante con un colador o filtro limpio.

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